El material genético de partida serán los huevos recogidos en la isla de Boa Vista, que serán posteriormente trasladados a Maio.
Se considera que todas las tortugas de Cabo Verde pertenecen a la misma población, por lo que al no introducirse material de poblaciones alóctonas, se estima que no existe riesgo de contaminación genética. Por otro lado, se sabe que la mayoría de los nidos son multiparentales ya que muchas hembras se aparean con varios machos y existe almacenamiento de esperma. (Sanz et al., 2006). Este hecho asegura el mantenimiento de la variabilidad genética.

Actualmente, se piensa que en Boa Vista se pueden depositar entre 4.800 y 20.000 nidos anuales, lo que nos da un total aproximado de 960.000 huevos. De estos huevos un 70% muere por causas naturales. Por lo tanto, rescatar 2.000 huevos por año significaría trasladar menos del 4% de los huevos que mueren. Asique consideramos que esta es una operación viable ya que no afectará modo alguno a la población fuente. (Marco y López, 2008)

Los nidos seleccionados para su trasladado a la isla de Maio procederán de nidos que sean inviables por su situación (situados cerca de caminos, muy lejanos del agua o en zonas fácilmente inundables) o por las condiciones climáticas excepcionales (cuando existan previsiones meteorológicas de lluvias intensas y prolongadas, y de fuertes mareas que supongan una inundación prolongada de los nidos).

Se recogerán nidos completos, pese a que presenten huevos sin yema, ya que las diferencias de temperatura del nido son las que proporcionan el dimorfismo sexual.

La operación de recogida deberá hacerse a mano justo inmediatamente después de la puesta. Es muy importante que las manos de quien manipule los huevos estén libres de residuos químicos (p. ej., loción bronceadora, repelente de insectos, etc.), ya que su membrana es muy permeable. (Miller J. 2000)

Posteriormente se almacenarán en contenedores isotermos rellenos de vermiculita (sustrato artificial que amortigua golpes y mantiene la humedad) (Cabildo Fuerteventura 2009). Y se procederá a su traslado en todoterreno y en avioneta desde Boa Vista hasta Maio.
Una vez en las playas de destino, los nidos serán cuidadosamente depositados en el vivero, donde permanecerán hasta la eclosión de los huevos.

La totalidad del proceso deberá realizarse en las 24 h siguientes a la puesta. Después de este tiempo, el embrión se fija a la pared y el movimiento de los huevos puede ocasionar la muerte de los individuos. Si esto no es posible, habrá que esperar a que el embrión esté lo suficientemente desarrollado para resistir el traslado; esto se da a partir de los 25 días de edad (Andrews et al. 2005).